jueves, 1 de agosto de 2013

La eternidad puede ser una maldición.


El personaje de Wolverine se ha convertido en un favorito del público en el universo de los Hombres X. La imagen de las tres garras de adamantio que sale de las manos de este mutante son sinónimas con el mundo de Marvel.

Wolverine esta en trayecto (más bien ya ha arribado) a hacer lo mismo en el cine. Hugh Jackman ha interpretado el papel de Logan en cinco películas diferentes, tres como parte del equipo del Profesor Xavier y dos como protagonista.

En el 2009 Fox nos entregó X-Men Origins: Wolverine un precuela a la franquicia original de los X-Men. No está de más decir que este film fue un total desastre, el cual dejó una interesante incógnita. ¿Puede este personaje cargar una historia por sí mismo?

Wolverine Inmortal (The Wolverine) en cierta forma nos prueba que no. Esta no es una precuela, es una continuación que nos presenta un Logan vencido, abatido. Su melancolía y soledad lo lleva a una vida de desahucio, cargando culpa y dolor. Logan es reclutado por Yukio (Rila Fukushima) a Japón a despedirse de un soldado japonés a quien Logan le salvo la vida de la bomba en Hiroshima y es ahora un poderoso magnate a espera de la muerte.

Este magnate, Yashida (Hal Yamanouchi), le hace una propuesta al mutante inmortal: mortalidad. Poco tiempo después Wolverine se ve con la desfortuna de perder su poder regenerativo y a la vez tener que proteger a Mariko (Tao Okamoto) la nieta de Yashida. De aquí surje una intriga no muy complicada ni extraordinariamente impredecible.

Esta película no nos da mucho en cuanto a trama y realmente no trata en hacerlo tampoco. El director James Mangold y los guionistas Mark Bomback y Scott Frank están más preocupados en las temáticas de la historia, en las lecciones que quieren impartir y en el desarrollo de sus personajes. El problema es el siguiente, las temáticas son simples, las lecciones son innecesarias y los personajes no son muy profundos.

Excepto por el mismo Wolverine. Hugh Jackman cada vez encuentra más y más confort en este personaje, la da más vida que nunca en esta ocasión. Mangold y su equipo también se la han ingeniado para a la misma vez hacer el personaje más vulnerable y más poderoso.

Pero la película no aporta más de ahí. No es una pieza profunda, no quedará mucho tiempo en la memoria. Al menos no su historia. Sin embargo es rica en imágenes tan duraderas como el mismo Logan--la secuencia de acción sobre un tren bala, un ejército de ninfas tratando de contener al lobezno, Logan junto a un grizzly en las nieves. Esta es indiscutiblemente la mejor representación visual de este personaje.

También como pieza de apoyo a la próxima pieza de la franquicia sirve de mucho. Lo cual me deja dicho que la intención principal de la existencia de esta pieza fue simplemente re-introducir el personaje en las mentes del público antes de traer a todo el equipo de vuelta. En mi opinión eso no es una razón completamente válida para una película de 126 minutos.

The Wolverine es una gran mejoría a aquella atrocidad del 2009, y se que eso no es mucho decir. Vale la pena verla, si se es fanatico de este universo, como lo es un servidor. Más de ahí, mi recomendación es esperar el retorno del director Brian Singer el año que viene.

Ah, y por favor, permanezcan en sus asientos durante los créditos. Me lo agradecerán.

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